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El gas natural ofrece grandes ventajas en procesos industriales donde se requiere de ambientes limpios, procesos controlados y combustibles de alta fiabilidad y eficiencia.
El gas natural es una energía económica que ofrece ciertas ventajas operacionales que lo convierten en una energía muy competitiva para usos industriales:
Gracias a estas ventajas, el gas natural es una de las mejores fuentes de energía para las industrias que utilizan hornos o calderas en sus procesos productivos como son:
| Industria del vidrio | Las propiedades del gas natural han permitido crear quemadores que permiten una óptima transmisión del calor en la masa del cristal. Así mismo, gracias a sus propiedades el vidrio sale limpio al final del proceso productivo. |
| Industria cerámica | El uso del gas natural en la industria cerámica permite ahorrar costes y obtener productos de mayor calidad. Esto es debido al menor coste por kWh y a que el uso del gas natural disminuye la formación de manchas y decoloraciones en los artículos durante la cocción y el secado. |
| Industria del cemento | La utilización de hornos a gas natural reduce el mantenimiento alargando la vida útil de los hornos. Son además más eficientes y contribuyen a reducir la contaminación ya que los gases que se producen por la combustión no contaminan. |
| Industria textil | En la industria textil, el uso del gas natural supone un importante ahorro energético al permitir el calentamiento directo por convexión en vez del uso del calentamiento mediante fluidos intermedios. |
| Industria alimentaria | El gas natural se utiliza en los procesos de cocción y de secado. Además permite cumplir con las exigencias de calidad ISO necesarias para la exportación de determinados productos. |
| Fundición de metales | El gas natural se utiliza en diversos procesos relacionados con el calentamiento de metales, tanto en la fusión como en el recalentamiento y tratamientos térmicos. |
El gas natural es el combustible más económico en la generación de electricidad y es además el que menos impacto medioambiental produce. La producción de electricidad con gas natural es posible a través de las turbinas. Existen diversas formas de producir electricidad:

Una Central de Ciclo Combinado de gas natural es una planta de producción de energía eléctrica que combina dos procesos o ciclos para obtener el máximo rendimiento: el ciclo de Brayton, en el que los gases de combustión accionan directamente una turbina de gas, y el ciclo Rankine, en el que se aprovecha la energía residual de los gases de escape de la turbina de gas para generar vapor en una caldera, que accionará a su vez una turbina de vapor. Ambas máquinas (turbina de gas y de vapor) accionan un alternador donde se transforma la energía mecánica en eléctrica.
La combinación de estos dos procesos permite que este tipo de Centrales tenga una eficiencia energética muy superior (del orden del 57%) a la de las Centrales Térmicas Convencionales (en torno al 35%).

Es la tecnología basada en utilizar en el propio centro de producción, el calor que inevitablemente se produce al convertir la energía del gas natural en electricidad. Al aprovechar este calor, se obtiene una eficiencia global muy superior. Además, al producirse la cogeneración de electricidad y calor en las instalaciones del usuario, evita gran parte de las pérdidas de transmisión.
Este sistema es una forma eficiente de cubrir las necesidades energéticas de las instalaciones industriales.

El gas natural vehicular es un combustible automotor sustituto de la gasolina en motores de combustión interna de encendido por chispa y en forma parcial del diesel en aquellos motores de encendido por compresión.
Según datos de 2010, a nivel mundial hay en circulación más de 11,6 millones de vehículos a gas natural y unas 17.000 estaciones de servicio. Concretamente en Europa, Italia es el país pionero y líder de este sistema. En él, ya hay 700.000 vehículos circulando y 85.000 en Alemania, mientras que en España se reducen a 2.900.
En España el gas natural vehicular se utiliza principalmente a flotas de transporte de empresas privadas, autobuses urbanos e interurbanos, taxis, camiones de limpieza y recogida de basuras, carretillas elevadoras y de forma minoritaria, en vehículos privados.
El gas natural es la energía que mayores ventajas aporta también como combustible del transporte:
La utilización del gas natural como combustible en comparación con el gasoil de automoción convencional permite ahorros económicos a partir de un 25%, pudiendo alcanzar hasta un 40% según el tipo de vehículo y la estación de carga. Además, al quemar más limpiamente, reduce las necesidades de manutención.
Los vehículos que operan con gas natural son más seguros que los que operan con combustibles tradicionales, ya que el gas natural vehicular se disipa en la atmósfera en caso de accidente. La gasolina, en cambio, permanece en el suelo, creando riesgo de incendio.
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